La Tienda del Aloe

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17 años vendiendo Aloe vera

 

ABC DEL ALOE VERA

Sumario

  1. Descripción

  2. Historia

  3. Generalidades

  4. Propiedades

  5. Referencias internacionales

  6. Uso y aplicaciones terapéuticas

  7. Contraindicaciones

  8. Principales compuestos químicos


I.-Descripción

Aloe (del latín aloe, y este del griego alóe) nombre común de las plantas del género Aloe, familia de las liliáceas. Presentan hojas largas y anchas en roseta, y el escapo termina en una espiga de flores rojas y blancas. Espontáneas en algunas regiones del Globo, como cabo de Buena Esperanza, India y la parte meridional de España. De las hojas se obtiene un jugo de efecto catártico y estimulante.



II.-Historia

El uso del aloe se remonta a los orígenes de la humanidad. Los chinos fueron los primeros en usar el aloe y en el antiguo Egipto era comúnmente utilizado y se referían al aloe como la planta de la inmortalidad incluyéndolo entre los regalos funerarios enterrados con los faraones. 
Se ha escrito que Alejandro Magno conquistó la isla Socotora en el sur de Arabia, porque en ella había gran cantidad de aloes que servirían para la curación de heridas y enfermedades de sus soldados durante las campañas. 
También, Cleopatra usaba diariamente el aloe como ingrediente esencial en sus cuidados diarios. 
Ya, en el siglo I de nuestra era, Dioscórides lo describió intensamente en su herbario griego por sus virtudes medicinales y cosméticas. 
Existen documentos históricos de los romanos, griegos, hindúes, árabes y otros pueblos de climas cálidos, que comentan sus virtudes medicinales y cosméticas.  
Los Franciscanos españoles la trasladaron desde nuestras tierras a América, seguramente a la isla Barbados, de donde viene su actual nombre científico ALOE BARBADENSIS. 
En España, a lo largo de la ribera del Mediterráneo, el Aloe fue un elemento esencial en la medicina popular, hasta que el empleo generalizado de la farmacopea moderna lo relegó al olvido junto a la mayoría de las plantas medicinales. 
Durante la II Guerra Mundial se redescubrió su valor terapéutico. Las quemaduras causadas en las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki por las explosiones atómicas, se curaron más rápidamente con el aloe y en muchos casos sin dejar señales ni cicatrices. 
Actualmente sus propiedades han sido comprobadas clínicamente y los científicos se interesen cada vez más por sus aplicaciones médicas. 
La NASA lo utiliza porque absorbe el 90% de la toxicidad de sustancias como: el PVC, la fibra de vidrio, los barnices, las pinturas, las radiaciones de los ordenadores, los televisores y demás aparatos electrónicos. 
Se cree que trae buena suerte, y es muy utilizada en los rituales chamánicos por su gran poder energético y porque purifica el alma.


III.-Generalidades

El Aloe es un género de la subfamilia Asfodeloides perteneciente a las Liliáceas, que comprende más de 200 especies. Es originaria de África Oriental y Meridional. 
Alcanza entre 2 y 3 metros de altura, aunque raramente hasta 6 metros. Las especies del género de los aloes son casi siempre leñosas, pero con las hojas muy grandes y carnudas, dispuestas en grandes rosetones y con una espina recia en su extremo, armadas de otras espinas marginales más pequeñas. Echan uno o diversos bohordos axilares que rematan en hermosos ramilletes. Las flores son tubulosas, porque las seis piezas que forman la cubierta floral se sueldan todas entre sí en un tubo generalmente recto o encorvado algunas veces. Estas flores suelen tener color rojizo, anaranjado o amarillento. Los estambres son también seis, con largos filamentos que arrancan del fondo de la flor, debajo del pistilo. El fruto es una cápsula de paredes inconsistentes. 
En Medicina se utiliza el jugo de sus hojas cuajado en una masa sólida de color muy oscuro, y muy amarga, llamada acíbar. Generalmente, se obtiene dejando fluir el licor que se escurre de sus hojas cortadas transversalmente, por la cortadura de las cuales rezuma colocadas sobre un recipiente a propósito. Este licor se deja que se concentre y se vaya espesando al calor del sol o bien con calor artificial. 
Según cual sea el proceso de secado, el acíbar adopta colores que irán desde el marrón rojizo hasta el negro, en forma de terrones similares al barro seco, frágiles, de fractura concoide, a los que hay que proteger de la humedad. 
Las hojas, cuya savia se utiliza, son carnosas, miden unos 50 cm de largo, 10 ó 20 cm de ancho y 5 cm de grueso. Si se las hace un corte exudan un líquido acuoso de sabor muy amargo, acumulado en células secretoras que rodean la región cribosa. Ya que la pared celular que las separa es muy delgada, el jugo fluye con facilidad. Hay que cortar las hojas de modo que la secreción pueda recogerse en un recipiente. A continuación se condensa el líquido poniéndolo al fuego o al baño maría. Después de separar la espuma se le vierte en otro recipiente en el que se solidificará. Así es como llega al mercado y se elabora después en forma de preparados galénicos (gotas, píldoras, supositorios, geles, etc). Es raro el empleo del aloe puro.


IV.-Propiedades

La composición del acíbar varía según el aloe del que proceda, la época de recolección y la forma de elaborarlo.
Contiene del 6 al 10% de agua y los de mayor calidad dejan un 2% de cenizas. Lo que más varía es la cantidad de resina, que oscila entre el 40 y el 80% . Esta resina que no tiene importancia farmacológica, es un éster del ácido paracumárico y un alcohol resínico, el aloerresinotanol.
Además, el acíbar contiene hasta el 20% de aloinas. Por hidrólisis, las aloínas dan emodina que es el constituyente activo del acíbar.
El aloe contiene también aloemicina, de gran poder anti-inflamatorio y analgésico, y aloeuricina , cuya propiedad es activar y fortificar las células epiteliales, lo que la hace de mucha utilidad en las úlceras gástricas y estomacales.

Contiene gran cantidad de aminoácidos como son la valina, metionina, fenilalanina, lisina y leucina. Posee además al polisacárido lignina, el glucomannan y otros glúcidos como la pentosa, galactosa, y los ácidos urónicos que proporcionan una profunda limpieza de la piel, pues penetran en todas sus capas, eliminando bacterias y depósitos grasos que dificultan la exudación a través de los poros. Entre los elementos constitutivos figuran el iodo, cobre, hierro, zinc, fósforo, sodio, potasio, manganeso, azufre magnesio y gran cantidad de calcio. Es una de las pocas especies que contiene vitamina B12, además de vitamina A, B1, B2, B6, y C.
Contiene fuertes proporciones de germanio que actúa como filtro depurador del organismo, elimina los venenos y desechos de las células, reestructura y revitaliza la médula ósea, reactiva el sistema inmunológico, estimula la producción de endorfinas, que calman en dolor. Todas las plantas que contienen germanio han sido consideradas milagrosas y son: el Aloe vera, el ging-seng y las setas shitake.
El gel obtenido del aloe produce seis agentes antisépticos de elevada actividad antimicrobiana: el ácido cinamónico, un tipo de urea nitrogenada, lupeol, fenol, azufre, ácido fólico y un ácido salícico natural que combinado con el lupeol tiene importantes efectos analgésicos. 
Es astringente, analgésico, y anticoagulante. También se ha comprobado sus beneficios como estimulante del crecimiento celular y resulta ser un increíble antitóxico y antimicrobiano.
La tintura o el zumo diluidos en agua a partes iguales usadas varias veces en forma de gárgaras de 3 a 4 minutos actúa eficazmente contra los dolores dentales, y de las encías, neuralgias, aftas, laringitis, disfonía, amigdalitis, anginas, placas y cualquier afección bucal o faríngea. 
Cura las heridas necrosantes, como las quemaduras, regenerando los tejidos y cicatrizándolos, restaurando a su vez la sensibilidad del área afectada.
Cura las heridas cortantes, el herpes, la culebrilla, la tiña, y las infecciones producidas por estafilococos y otras infecciones bacterianas internas como la gastroenteritis, colitis, enterocolitis, vaginitis, cervicitis, escorbuto, cólera, disentería, blenorragias, sífilis y otras enfermedades venéreas. 
Alivia el dolor de los golpes, esguinces, luxaciones, dolores musculares, artríticos y reumáticos, los pies cansados, 
En las enfermedades eruptivas de los niños como el sarampión, la varicela, la escarlatina etc., sus propiedades anti-inflamatorias reducen la picazón y evita que los chicos se rasquen las ampollas.  
Pueden tratarse las verrugas, los sabañones, los eccemas, la soriasis, la dermatitis seborreica, la erisipela, el pie de atleta, las picaduras de insectos, arañas, escorpiones, serpientes, medusas y las plantas venenosas. 
Resulta muy adecuado para el tratamiento de las varices, ya que calma su dolor y las mejora. 
También se han comprobado sus efectos beneficiosos en el tratamiento de la celulitis. 
La aloína revitaliza el cabello tornándolo más flexible, reluciente, dócil y resistente. 
Regenera las células de la piel después del afeitado. Después de la depilación evita rojeces, erupciones, granos, y cierra rápidamente los poros dilatados. 
Cicatriza la herida del ombligo del bebé y la circuncisión. 
Evita las estrías en el abdomen y en los senos. Después del parto alivia los dolores de la episiotomía, facilitando la recuperación del anillo vulvar. 
Las cándidas, tricomas y demás infecciones o irritaciones vaginales desaparecen con aloe.
Reduce los efectos de las alergias, indigestión, acidez estomacal, gastritis, úlceras duodenales y estomacales, úlceras oculares, hemorroides, afecciones del aparato digestivo, descongestionando el estómago, el intestino delgado, el hígado, los riñones y el páncreas. 
Es un laxante natural y facilita los movimientos intestinales en las personas con problemas de estreñimiento.
Se puede utilizar como fotoprotector contra las quemaduras solares, incluso una vez producidas este tipo de quemaduras. 
Tonifica el organismo y abre el apetito. 
Absorbe y reduce el olor corporal, siendo un excelente desodorante.



V.-Referencias internacionales sobre el aloe

Un estudio "animal-based" publicado en el Journal of the American Podiatric Medical Association determinó que las preparaciones orales y tópicas del aloe aceleran la curación de las heridas. 
A un grupo de animales se les administró aloe en el agua que bebían (100 mg/Kg peso corporal) durante dos meses y a otro grupo se le aplico crema de aloe directamente en las heridas durante seis días. En ambos casos el aloe tenía efectos positivos. El tamaño de las heridas disminuyó un 62% en los animales que tomaban el aloe oral comparado al 51% en el grupo de control. El aloe tópico produjo una disminución del 51% de tamaño de la herida comparado al 33% en el grupo de control.

Según un informe del Journal of Dermatologic Surgery and Oncology el aloe disminuye tiempo de recuperación post-quirúrgico. 
A dieciocho pacientes de acné, que fueron sometidos a cirugía de dermabrasión facial se les aplicó en la mitad de la cara de cada paciente el gel de tratamiento post-quirúrgico estándar, y la otra mitad de la cara fue tratada añadiendo aloe. La mitad de la cara tratada con aloe curó aproximadamente 72 horas más rápida que la otra mitad de la cara. 
El dermatólogo James Fulton de Playa de Newport, California, autor principal del informe declara: "Cualquier herida que nosotros tratamos, ya sea suturar un corte o quitar un cáncer superficial, sana mejor con aloe vera"

Alivia las quemaduras.

Un informe del Journal of the Medical Association de Thailandia, indica que 27 pacientes con heridas producidas por quemaduras leves fueron tratados indistintamente con gel de aloe o Vaseline™ (jalea de petróleo). Las quemaduras sanaron más rápidamente en el grupo de aloe, con un tiempo medio curativo de 12 días comparado a los 18 días para el grupo tratado con Vaseline. 

Minimiza el daño por congelación.

Un estudio publicado en Annals of Emergency Medicine indica que el aloe reduce al mínimo los efectos por congelación. 
Los investigadores aplicaron los tratamientos estándares por congelación (antibióticos, ibuprofen, y recalentamiento) a 154 pacientes que sufrían congelación severa. De los pacientes que recibieron además la crema de aloe vera, el 67,9% curaron sin ninguna pérdida de tejido fino (amputación), comparada al 32,7% del grupo de control. Los investigadores concluyeron que el aloe previno una disminución del flujo de la sangre a los tejidos finos congelados, una causa común de la pérdida del tejido fino en la congelación.

Protege de los efectos de la radiación.

El aloe protege la piel del daño producido por rayos X, según investigadores de la universidad de Hoshi en Japón y que publicó el diario Yakugaku Zasshi. 
Encontraron que el aloe era un antioxidante eficaz, absorbiendo los radicales libres causados por la radiación, y que protegía dos de las sustancias del cuerpo, el dismutase superoxide (una enzima antioxidante) y el glutathione (un aminoácido que estimula el sistema inmune).

Cura lesiones de soriasis.

En un estudio doble, placebo-controlado, publicado por Tropical Medicine and International Health, 60 pacientes con soriasis crónica fueron tratados con 0,5% de extractos de aloe vera en una crema del aceite mineral. El ungüento fue aplicado tres veces al día por cinco días consecutivos (15 aplicaciones totales por semana) durante cuatro semanas.  
Cuando controlaron a los pacientes después de ocho meses, las lesiones de piel por soriasis habían curado mucho mas en el grupo del aloe (82,8%) que en el grupo del placebo (7,7%). Además, el 83,3% del grupo del aloe eran considerados curados de su soriasis comparado a solamente 6,6% del grupo del placebo.

Trata los problemas intestinales.

El jugo de aloe vera resulta eficaz para tratar las inflamaciones del intestino, según un estudio publicado en Journal of Alternative Medicine. 
A diez pacientes se les dio dos onzas de jugo del aloe, tres veces al día, durante siete días. Al cabo de la semana, todos los pacientes curaron su diarrea, cuatro habían mejorado la regularidad del intestino y tres habían incrementado su función intestinal. 
Los investigadores concluyeron que el aloe podía reequilibrar la función intestinal "regula el pH gastrointestinal a la vez que mejora la movilidad gastrointestinal, y la reducción ciertos microorganismos fecales, incluyendo la levadura." Otros estudios han demostrado que el jugo de aloe vera ayuda a limpiar el intestino, a neutralizar la acidez del estómago, las úlceras gástricas y evitar el estreñimiento.

Reduce el azúcar en la sangre por diabetes.

Hormone Research señala que el aloe redujo los niveles de azúcar de la sangre en diabéticos. 
Cinco pacientes adultos con diabetes (no insulino dependientes) fueron tratados con 1/2 cucharilla de extracto del aloe diariamente durante 14 semanas. Los niveles de azúcar de sangre se redujeron en todos los pacientes en un 45% de promedio, sin alteraciones de peso.

Previene y reduce la inflamación artrítica.

Según el Journal of the American Podiatric Medical Association el aloe puede ayudar a prevenir la artritis y a reducir la inflamación en las articulaciones afectadas ya por artritis. El aloe puede también inhibir la reacción auto-inmune asociada a ciertas formas de artritis, en las que se atacan sus propios tejidos. 
Los cobayas fueron inyectados con una bacteria para causar síntomas artríticos, a saber inflamación e hinchazón. Para determinar si se podría prevenir la artritis, les fue suministrado aloe, durante 13 días, (150 mg/Kg peso corporal y día). Los controles se efectuaron diariamente para determinar la cantidad hinchazón e inflamación.
Según los investigadores varios compuestos del aloe mostraron una actividad antiartrítica. Un ácido orgánico del aloe redujo la inflamación en un 79,7% y suprimió la respuesta auto-inmune en un 42,4%. Otro compuesto del aloe (antraquinona) redujo la inflamación en un 67,3% pero no tenía ningún efecto en la respuesta auto-inmune.

Acotamiento de la infección del VIH.

Un extracto de mannose, uno de los azúcares del aloe, puede inhibir el VIH-1 (virus asociado al SIDA). 
En un estudio realizado en Bioterapia Molecular (1991), las células VIH-1 fueron tratadas in vitro con un extracto de mannose. El aloe retardó la reproducción del virus cerca del 30%, redujo la carga viral (cantidad total del virus), suprimió la extensión del virus en las células infectadas, y aumento la viabilidad (ocasión de la supervivencia) de células infectadas.

Complemento alimenticio para pacientes del VIH.

El jugo de aloe vera demostró ser una parte eficaz en un programa de ayuda alimenticio para los pacientes de VIH+ según el diario Advancement in Medicine.
Durante cuatro meses, dieron a 29 pacientes jugo puro 100% de aloe vera (cinco onzas, cuatro veces al día), junto con un suplemento de ácido graso esencial y otro suplemento que contenía vitaminas y aminoácidos. Se dijo a los pacientes que continuaran con su dieta normal y no tomaran otros suplementos.
Después de 90 días, todos los pacientes rebajaron el grado de incidencia de las infecciones asociadas, afta, fatiga y diarrea, e incrementaron el número de glóbulos blancos en la sangre (que significaba que sus sistemas inmunes respondían positivamente). Se aprecio una mejora en su calidad de salud global. En el 25% de los pacientes, el aloe redujo la capacidad del virus para reproducirse. Los investigadores encontraron que el aloe (el extracto del mannose y quizás otros compuestos) estimula el sistema inmune del cuerpo, particularmente las células del T4 y los glóbulos blancos de la sangre que activan la inmuno-respuesta a la infección.

Estimula la inmuno-respuesta contra el cáncer.

El aloe puede ayudar a prolongar tiempo de supervivencia y a estimular el sistema inmune de los pacientes del cáncer, según la investigación reciente. 
Un estudio de 1994 publicado en el diario médico japonés Yakhak Hoeji, indica que ratones con tumores cancerosos fueron tratados con aloe oral durante 14 días. Aunque el aloe no suprimió el crecimiento del tumor, la vida media de los ratones fue prolongada un 22% (con dosis 50mg/kg peso corporal y día) y un 32% (con dosis 100mg/kg peso corporal y día). Un experimento simultáneo en células humanas con cáncer (fuera del cuerpo) encontró que las altas dosis del aloe suprimieron perceptiblemente el crecimiento de estas células cancerígenas.


VI.-Uso y aplicaciones terapéuticas

Las formas mas comunes de empleo del aloe son su uso externo, mediante geles y cremas, y la administración vía oral normalmente en forma de jarabes o zumo. El sistema primitivo de aplicación directa consistía, simplemente, en presionar la hoja cortada al medio en sentido transversal contra la zona lesionada, y mantenerla allí durante unas minutos. 
Algunas de sus aplicaciones terapéuticas son:

Contrarresta la acción de las bacterias dérmicas.
Disuelve los depósitos grasos que obstruyen los poros.
Destruye las células muertas, permitiendo su eliminación, y regula el pH en las tres capas de la piel (epidermis, dermis e hipodermis).
Protege y regenera la dermis, ejerciendo sobre la piel una profunda acción bactericida, humectante y de limpieza.
Funciones antisépticas y cicatrizantes, ya que con sus nutrientes naturales ayudan a la regeneración de las células de todas las capas de la piel.
Anti-inflamatorio, analgésico, antiviral, antitóxico.
Hidrata en profundidad y es muy útil en pieles sensibles y estropeadas.
Recomendable en irritaciones, quemaduras, picaduras de insectos, heridas superficiales superficiales, erupciones, eccemas,... al acelerar el proceso de restauración celular.
En el acné juvenil, elimina la infección de los poros.
Por su acción anti-inflamatoria y analgésica, es ideal para su utilización local en articulaciones en proceso inflamatorio; así como artritis, reumatismo y dolor muscular.
Se puede utilizar como fortalecedor del cabello por sus agentes nutritivos, ya que proporciona suavidad, resistencia y flexibilidad.
Contribuye a alisar las arrugas, reducir el tamaño de los poros y es excelente como filtro solar, al proteger de sus efectos nocivos.
Ayuda a prevenir las quemaduras solares y también es muy efectiva para aliviar la piel que ha estado mucho tiempo expuesta al sol.
Se reducen las manchas oscuras de la piel y soriasis aplicando tres veces al día durante varios meses. Los resultados no son rápidos, pero sí definitivos.
Es un estimulante biogénico que activa y vivifica las células de la piel.
Excelente para cuidados del cutis (arrugas, tonalidad, textura, etc.). Su uso tonifica los tejidos flojos, las arrugas se suavizan y tienden a desaparecer.


VII.-Contraindicaciones

El acíbar no debe darse nunca a las mujeres durante la menstruación y el embarazo, ni tampoco a cuantos padecen hemorroides sanguinolentas. Tampoco se debe administrar a los niños. El aloe puede irritar los riñones y causarles algunos daños, si bien solamente cuando se administran dosis excesivas. Empleado correctamente es mucho más tolerante de lo que harían suponer las sustancias que contiene. El aloe tampoco se empleará cuando existan tendencias a hemorragias en la región genital.


VIII.-Principales compuestos químicos

ALOEMITINA: previene y controla la propagación de ciertas formas cancerígenas.
ALOEMODINA: Regula el funcionamiento de la mucosa intestinal.
ALOEOLEINA: Mejora úlceras duodenales y estomacales. Disminuye la acidez.
ALOETINA: Neutraliza el efecto de las toxinas microbianas.
AMINOACIDOS: Interviene en la formación de proteínas.
CARRISINA: Refuerza el sistema inmune y aumenta las defensas.
CRETININA: Resulta fundamental en las reacciones de almacenaje y transmisión de la energía.
EMOLINA, EMODINA, BARBALOINA: Generan ácido salicílico de efecto analgésico y antifebril.
FOSFATO DE MANOSA: Actúa como agente de crecimiento de los tejidos con efecto cicatrizante.
MINERALES: Calcio, magnesio, fósforo, potasio, zinc, cobre.
MUCILAGO: Actividad emoliente sobre la piel.
SAPONINAS: Antiséptico.


AVISO: Recuerde que la administración oral de cualquier preparado (incluidos los herbarios) debe ponerla en conocimiento de su especialista médico por si hubiere posibles interacciones o contraindicaciones con otros medicamentos que Ud. pudiera estar tomando.


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Fuentes: IASC, Aloe Vera by Neil Stevens, AVPM

 

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